Uno de las herramientas que se recogen en prácticamente cada libro o web dedicada a teoría musical es el círculo de quintas. Normalmente se forma colocando do a las doce en punto y de ahí, en sentido horario, se van situando las quintas de cada nota: sol, re la, etc. Leído en sentido contrario, se obtienen sucesivamente las cuartas de cada nota: do, fa, si bemol, etc.
Considerando la clave o tonalidad asociada con cada nota, todas las situadas a la derecha se representan con sostenidos en la armadura de clave y con bemoles las situadas a la izquierda. Por ejemplo, sol mayor (mi menor) tiene un sostenido en fa y fa mayor (re menor) tiene un bemol en si.
Una de sus usos más inmediatos es en la transposición. Con la imagen gráfica de todas las relaciones entre notas, podemos fácilmente pasar de una tonalidad a otra. Por ejemplo, una canción que use la progresión de acordes do mayor-la menor-re menor-sol séptima en do mayor, puede escribirse como sol mayor-mi menor-la menor-re séptima en sol mayor.
Se recomienda utilizar el círculo de quintas cuando se están practicando escalas del tipo que sean (mayores, menores, pentatónicas, etc.). Por ejemplo, si estamos practicando las escalas mayores, podemos tocar do, luego sol, luego re, etc. hasta que acabemos nuevamente en fa y en do. Y usando todas las posibilidades que nos dé el instrumento. En el bajo, por ejemplo, podríamos usar como primera nota siempre en la cuarta cuerda o alternar entre la cuarta y la tercera, etc. Así, de paso, aprendemos las notas en el mástil.


Sábado, 14 agosto 2010 a 6:22 pm
[...] se haga en las doce tonalidades siguiendo el círculo de quintas, lo que nos ayuda a su memorización [...]
Lunes, 3 enero 2011 a 10:57 pm
El día más ocupado del año fue el 2 de marzo con 90 visitas [...] Círculo de quintas noviembre, 2008 1 comentario [...]