Hace unas semanas me empecé a plantear en serio estudiar algo de jazz. Realicé una consulta en Guitar Noise sobre si un estilo musical tan complejo puede aprenderse sin la ayuda de un profesor. Los comentarios de otros miembros, algunos de ellos profesores, fueron bastante positivos. Es cierto que algunos de los más grandes músicos de jazz fueron autodidactas aunque eso no implica necesariamente que que todo el mundo pueda serlo. En cualquier caso, no se pierde nada al intentarlo.
Tras unas búsquedas en librerías y otros foros parece que unos de los mejores libros para iniciarse es Building Walking Bass Lines de Ed Friedland. Fundamentalmente las líneas de bajo de jazz son walking bass, concepto que se refiere a una línea de bajo que usa notas de la misma duración (normalmente negras) y que no suelen repetirse, dando así una sensación de movimiento.
El libro no es una simple colección de líneas para memorizar. Hay numerosos ejemplos cuya complejidad va en aumento. En los más sencillos sólo se utiliza la tónica del acorde y según avanza el libro se van añadiendo nuevos conceptos y se explica cómo utilizarlos para construir líneas.
Tanto en algunos de los ejemplos como en las diez progresiones clásicas que se recogen al final, como por ejemplo Autumn Leaves, sólo se indica la sucesión de acordes pero no las notas que se utilizan ¡las notas hay que sacarlas de oído! Una idea genial que obliga a que nos forcemos en identificarlas y que favorece la práctica de esa importante faceta. También se nos recomienda que utilicemos nuestras propias líneas sobre las progresiones ya que es eso lo que se nos va a requerir.
Sin duda, un libro con un método contrastado, con mucha información interesante en su interior y con el que podemos pasar muy buenos ratos.

Viernes, 29 enero 2010 a 10:39 pm
Acabé con el libro de blues y ahora sólo estoy con el de walking bass lines. El libro es bueno pero los ejercicios son bastantes similares entre sí. [...]
Jueves, 30 junio 2011 a 7:05 pm
[...] se habla de metrónomos, en muchos sitios, como por ejemplo en el libro Building Walking Bass Lines de Ed Friedland, se recomienda que se usen lo que se denominan los tiempos “débiles” [...]